Lo que aprendí…

Hay una frase que alguna vez escuché entre mis amigos y es que “muchas veces debes perderte para encontrarte”, fue una de esas frases que te dejan pensando un rato, para asimilarla y para que tu mente la adapte a tu contexto y la comprenda desde tu experiencia misma. Y dije, ¡es cierto!

Perderse es muy fácil, pero también darte cuenta que estás (o no) perdido, es crucial para seguir avanzando. A veces creemos que estamos perdidos, pero si no sabes a donde te diriges o adonde quieres ir, te das cuenta que en realidad no estas perdido. Sino que cualquier ruta, lugar o espacio es bueno ya que si no sabes a donde ir, cualquier sitio será bueno. Sin embargo, perder el rumbo es parte de la vida de cada uno. Y contrario a lo que te dice el mundo, la sociedad o el sistema, para algunos es necesario perdernos para volver a encontrarnos. Hace ya casi 3 años, yo empecé a perderme (en cierto sentido). Un día desperté y parecía que nada tenia sentido, nada tenia un objetivo, habían cosas que no las había conseguido y que las quería en esa etapa de mi vida. Y a partir de esta concepción de tu vida, inicia una serie de pensamientos, situaciones y momentos que tu mismo te las creas. Pero esta entrada, es para hablar de lo positivo de la experiencia, ya que es lo que siempre hay que hacer, sacar lo positivo de las experiencias malas.

Tres años después, hago un recuento de lo vivido y lo aprendido:

1. El amor incondicional es la clave

El primer aprendizaje es relacionado al “Amor”, puede sonar trillado, pero el amor incondicional es muy importante, para darte cuenta de lo que realmente vale la pena en esta vida. El amor en todas sus dimensiones, principalmente el amor a uno mismo, cuando tu te amas incondicionalmente sera muy fácil superar cualquier adversidad. Luego el amor que recibes de tu alrededor, mas directamente de tu familia y de tus seres queridos. Pero también aquel que demuestran los amigos y compañeros. No dejes desapercibido ese amor, que es la energía que mueve al mundo. Ama a tu cuerpo, mente y alma.

2. Amigos 

Parece que reconoces y conoces a los amigos en estas situaciones difíciles, aprendí que siempre tienes que estar dispuesto/a a dar una mano, a dar una palabra de aliento y a dar un abrazo en el momento adecuado y preciso. Tengo que decir que gran parte de mi aprendizaje se debe a mis amigos y amigas incondicionales. Los mejores terapeutas y coaches son los amigos. Aquellos que te quieren de una manera real, desinteresada y fraternal.

3. Ayuda

Para todos o para muchos, nos es muy difícil dejar el ego en la cama y levantarte humildemente para descubrir el mundo y aportar a él de una manera no prepotente. Aprendí que pedir ayuda, no es un sentimiento de debilidad, sino de valentía y de fortaleza, aprendí que aceptar tus errores y tus debilidades, te ayuda a fortalecer tus valores, convicciones y talentos. No dejes de pedir ayuda cuando la necesites.

4. Vivir

Aprendí que vivir contigo mismo, no se trata de una frivolidad, sino de una necesidad. Aprendí que el ser humano es una compleja combinación de sentimientos, emociones, química, física, espíritu… y que si desequilibras algunas de las partes, se puede convertir en un caos. Aprendí que vivir es solo disfrutar de cada momento, de cada instante de cada rayo de sol, de cada gota de lluvia, sin importar que pueda estar bien o mal. Solo dejar que las cosas fluyan de forma natural, sin prisas, sin presiones, sin restricciones.

5. Fluir 

Muchas veces se nos olvida que somos parte de un universo natural y espiritual, no somos diferentes a una planta o a un animal (en el sentido de naturaleza), cada cosa en su tiempo, espacio y forma. Como cuando el agua busca su cauce en la tierra, sin trazos, sin patrones, sin restricciones, solo buscando el camino y recorriendo naturalmente. O bien, cuando las hojas de los árboles caen durante el otoño, en el momento justo en el tiempo exacto, lentamente… siguiendo un rumbo y buscando el lugar donde tienen que caer, sin presiones sin restricciones. Así debe fluir la vida, así debe tomarse la vida, con naturalidad.

6. Cambios

Del invierno a la primavera, del verano al otoño, todo cambia, todo se transforma. Las aves emigran, los arboles cambian, las plantas florecen, el ser humano también vive estos cambios, de niño a adolescente, de adulto a anciano. Sin embargo, se nos olvida que los cambios son necesarios también para nuestra vida, algunos tenemos más el sentido de las aves, de ser libres, de buscar nuestro alimento donde se encuentre, de vestirnos de primavera o de otoño como los arboles, pero siempre estar en constante cambio y evolución a nuestra mejor versión de nosotros mismos.

7. Hábitos

Mucha gente lo dice y parece algo muy superfluo, pero es una de las claves; crear buenos hábitos. Aprendí que crear hábitos es la mejor manera de adoptar cosas a tu vida, que muchas veces lo hacemos inconscientemente sobre todas las negativas, pero luego las positivas cuestan un poco más de trabajo para lograrlas. Es como todo, lo bueno siempre cuesta más. Pero tiene mayores recompensas.

Como balance de lo aprendido, destaco esto así como la evolución y desarrollo de nuestro ser y de nuestro espíritu, esto no termina hasta que termina, así que los aprendizajes están en cada día, desde las fuentes menos esperadas. No te dejes vencer por lo que piensas o por lo que vez, siempre hay distintas formas de ver la vida y depende de ti. Gracias a los que estuvieron y están.

#MiVidaEsHoy

julio.cuc@gmail.com

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s